Prestadores de servicios turísticos de la playa Icacos, en Acapulco, detuvieron el inicio de la construcción de un muelle privado en esa área y mantuvieron retenidos con sus motos acuáticas y cuerdas con boyas a unos 15 trabajadores de la constructora a bordo de un barco remolcador.
Encabezados por el también líder del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a La Parota (CECOP) movimiento opositor a la construcción de la presa hidroeléctrica, Marco Antonio Suástegui Muñoz, los más de 20 inconformes advirtieron que impedirán a toda costa que se vea afectada su fuente de trabajo con la edificación de dicho atracadero.
Al lugar en mención, cerca de las 08:00 horas llegó el ingeniero José Antonio Arroyo Rivas, de la empresa “Estructuras y puertos”, contratada para iniciar los trabajos ordenados por la empresa concesionaria Jar Estate Corp., pero una decena de trabajadores de la zona se opusieron.
Minutos después, arribaron miembros de la cooperativa pesquera Punta del Gallo de playa Revolcadero, quienes reforzaron a los inconformes con el proyecto a fin de evitar el arranque de la obra en esta zona, debido a que quieren la bahía libre de muelles.
Con unos 15 trabajadores y una grúa, Arroyo Rivas intento sin lograrlo, instalar pilotes de 20 metros de profundidad que forman parte de los arranques para el muelle que se pretende construir en la playa Icacos.
Por varias horas y en un ambiente de tensión, los prestadores de servicios de playa se mantuvieron en sus lanchas, motos acuáticas e instaló bollas en los alrededores de la plataforma para que los trabajadores de la empresa Estructuras y Puertos de Ensenada no colocara la grúa con la que se pondrán los pilotes.
A las 11:30 horas, el ingeniero de la obra en mención se retiro del lugar mientras que los trabajadores permanecieron con la maquinaria y unas 20 personas encabezadas por el líder opositor, Marco Antonio Suastegui mantuvo la guardia en el lugar.
Personal de Capitanía de Puerto, acudió al lugar a bordo de una lancha para tomarle fotografías a los inconformes y luego se retiró, por lo que este hecho fue calificado por Suastegui Muñoz como una intimidación.
Los inconformes colocaron mantas donde rechazan la construcción del muelle, y en las que también se leyó “fuera caciques no contaminen el mar”, así como la bahía de Acapulco no se vende, queremos playas libres de muelles”.
Nota original:
http://www.milenio.com/node/237638




