29 Abr, 2009
Promociona hijo del Santo a Guanajuato en Tianguis Turístico de Acapulco
Por: Ely Molina en: Noticias
El Hijo del Santo promociona al estado de Guanajuato en el tianguis turístico 2009 en Acapulco.
El heredero de la leyenda del enmascarado de plata “cuida” que la momia que trajeron a Acapulco no se salga de su ataúd de cristal, en el stand de Guanajuato en el tianguis turístico.
“Estamos invitando al publico a que visite el estado de Guanajuato, en donde se pueden realizar diferentes actividades como comprar zapatos en León, visitar Irapuato y comprar unas fresas que es donde mas llama la atención; San Miguel de Allende, donde te remontas al pasado, en Guanajuato el panteón y el museo de las momias, cuando vas en tu auto por los túneles te da un atmosfera de misterio muy interesante”, dijo el Hijo del Santo.
El hijo de la leyenda dijo que le encantaría hacer una película de la segunda parte del Santo contra las Momias de Guanajuato.
“Vamos a hablar con el gobierno de Guanajuato para hacer la segunda parte, aprovechando que nuestro querido Mil Máscaras aún está vigente, el hijo de Blue Demon está luchando, estoy yo activo, el trío está, nada mas falta que se concrete algo, seria interesante hacer una nueva versión”, indicó.
Mientras, el Santo vigila que la momia del stand se porte bien y no se salga de su ataúd de cristal.
“Por eso estoy aquí”, dijo.
Sobre la posibilidad de concretarse la segunda parte del santo contra las momias, el Hijo del Santo dijo que sustituirían las pistolas con lanza llamas por otro método para atacar a las momias.
“Me da mucho gusto que esta película que se hizo mi padre para divertir al publico trascendiera tanto, llamó mucho la atención en su momento, es el título que más recuerda el público”, añadió.
Asegura que todo el cine del santo es maravilloso, ya se a pesar de que se hacía con poco presupuesto, las historias envolvían a la gente y lo que se deseaba era que el Santo, Blue Demon y Mil Máscaras las pudieran controlar.
“Cada película tiene algo mágico que atrae mucho, no eran peliculas de arte, sino de culto, reconocidas en el extranjero, a mi padre no le gustaba entrar a los panteones pero tuvo que acatar las órdenes de los directores”, apuntó.
Nota original:
http://www.milenio.com/node/206311







