Ni Paola ni Rommel se clavan en La Quebrada
La clavadista Paola Espinosa decidió no aventarse del bungy y miró desde las alturas y con respeto los acantilados de La Quebrada en Acapulco, luego de recibir un homenaje por parte de la FMN
La clavadista Paola Espinosa decidió no aventarse del bungy y miró desde las alturas y con respeto los acantilados de La Quebrada en Acapulco, luego de recibir un homenaje por parte de la FMN
Los clavados desde La Quebrada de Acapulco son una tradición, que inició hace 70 años. En cada exhibición los hombres se juegan la vida al caer a escasos metros del ríspido acantilado
